¿PORQUE
EL PLAN COLOMBIA?
Es preocupante que el eje de la discusión se dirija solamente a considerar si el Plan Colombia es malo o bueno para el país; es importante, pero no suficiente alzar la voz de rechazo a su implementación, se hace necesario ser más pragmático y considerar al Plan Colombia cómo una realidad, a pesar de que esta realidad pueda sufrir transformaciones con el tiempo.
Este artículo se dedicará a considerar las razones que pudiesen haber motivado la creación del Plan Colombia, e intentará explicar el porqué del apoyo de los Estados Unidos hacia el mismo.
Con respecto a las razones que pudiesen haber motivado al Gobierno de Pastrana a implementar el Plan Colombia: Muchos políticos, analistas, e incluso los mismos grupos subversivos, han considerado que el Plan Colombia más que un Plan dirigido a la lucha contra-narcóticos, está más bien diseñado a apoyar las operaciones contrainsurgente.
Es muy viable pensar que
más allá de la lucha contra-narcóticos, exista todo un despliegue militar para
contrarrestar el poder de los grupos guerrilleros; las razones que pudiesen
haber motivado a las élites colombianas buscar el apoyo norteamericano, y éste
ofrecer su ayuda casi incondicional en el conflicto armado bajo la bandera de la
lucha antidroga, pudiese ser manejdo por ambas administraciones en base a dos
tesis:
§
Guerrilla Colombiana = Guerrilla Salvadoreña:
Tesis según la cual la
estrategia de la guerrilla
colombiana se asemeja al accionar de la guerrilla salvadoreña; la guerrilla
salvadoreña, Farabundo Martín de Liberación Nacional (FMLN), en un principio usó
las negociaciones como un instrumento para avanzar en su lucha, mientras tanto
se preparaban para una ofensiva “hasta el tope”. Sin embargo, cuando esa
ofensiva falló en noviembre de 1989, el FMLN concluyó que la vía negociadora era
la única alternativa viable.
§
Guerrilla Colombiana = OLP/IRA: La búsqueda
por parte de las FARC, en particular, de lograr su reconocimiento como una
fuerza beligerante de derecho más no de hecho, tanto en el plano nacional como
en el internacional, lo cual se demuestra en uno de sus artículos bajo el titulo
Beligerancia publicado a través de su órgano informativo: “Resistencia”, aunado
a la creación del “brazo político” de las FARC, denomindo “Movimiento
Bolivariano por la Nueva Colombia”, hacen pensar que este grupo subversivo
también está pensando en una vía distinta a la violencia para alcanzar el
poder.
Pareciera que las FARC utilizan ambas tesis, no descartan ninguna,
emplean distintas estrategias que hacen pensar en el uso de ambas tesis en forma
paralela –toma de poder por la vía de la violencia y/o por la vía de la
negociación política-, es decir, entrecruzan su accionar en busca del poder
político en Colombia. Sin embargo, mientras más compromisos adquieran a nivel
internacional, lo que hace pensar que la estrategia del gobierno colombiano de
internacionalizar la paz puede dar buenos resultados, éstos se veran cada vez
más atados al diálogo que al empleo de la fuerza.
En el caso de que ambas tesis sean
manejadas por ambas administraciones: ¿Estará la oligarquía colombiana al igual
que cierto sector político de los Estados Unidos, considerando seriamente la
posible viabilidad de la toma del poder en Colombia por parte de los grupos
rebeldes a largo plazo?, de ser así, es lógico pensar por una simple cuestión de
sobrevivencia que el Gobierno colombiano busque el apoyo estadounidense;
asimismo, a los Estados Unidos no le interesa en su área de influencia un
gobierno con las características políticas de estos grupos insurgentes.
Con respecto a Estados Unidos, ciertos sectores de poder con notable
influencia en la administración Clinton, deben estar observando con notable
preocupación hechos como: La existencia de un empate militar negativo, ninguno de los dos actores armados está
en capacidad de derrotar al otro en el campo de batalla; sin embargo, en los
últimos años, la guerrilla ha estado demostrando mayor poder de fuerza que las
propias Fuerzas Militares; la existencia de un Estado dentro de otro Estado; la
fuerte presencia de los rebeldes en la región y la inestabilidad no sólo de
Colombia, sino de la Región Andina, la estabilidad es considerada por los
Estados Unidos como una responsabilidad que no puede dejar de
obviarse.
Asimismo, otra hipótesis que no debe dejar de descartarse, es el
descontento existente en las Fuerzas Militares por cómo la administración
Pastrana está conduciendo el Proceso de Paz: ¿Será que el descontento en las
Fuerzas Militares podría provocar una verdadera inestabilidad política en el
país, de ahí que la administración Clinton haya decido apoyar militarmente a las
Fuerzas Militares Colombianas en la luha
contrainsurgente?.
Dejando a un lado las percepciones, existen otras razones más palpables
que nos permiten determinar también el apoyo de la administración Clinton al
gobierno colombiano en la lucha contra las drogas:
§
El tráfico de droga en
Colombia y en la Región Andina es considerado por la Oficina Nacional de
Política de Control de Droga, como una amenaza para la Seguridad Nacional de los
Estados Unidos.
§
Los oficiales de la
administración han comenzado a describir a Colombia como otro grave riesgo
estratégico: Si los rebeldes y los traficantes de droga tienen un vínculo cada
vez más estrecho, los oficiales advierten, que ambos podrían convertirse en las
amenazas más importantes de la region. La importancia de mantener la estabilidad
regional se deriva del hecho de que
Colombia, Ecuador y Venezuela juntos suministran más del 20% del petróleo
importado por los EE.UU; especialmente cuando el precio del petróleo se mantiene
alto en el mercado y dada la alta volatilidad del Medio Oriente
§
Los Estados Unidos son
el primer inversor extranjero en Colombia.
§
La política doméstica
también jugó un papel al contribuir al éxito del paquete. En palabras del Centro de Política
Internacional: En un año de elecciones ningún miembro del Congreso que busque la
reelección quiere ser visto como una persona “blanda” en su política hacia las
drogas. Al votar por el paquete de ayuda estarían siendo percibidos, en términos
simplistas, como promotores de una posición fuerte con respecto al problema de
las drogas.
Así mismo,
“…el fuerte cabildeo de las compañias de helicópteros y petroleras lograron que
se creara un apoyo muy fuerte por el paquete. Las compañias de helicópteros,
United Techonologies, porductora de los Blackhawk, y Bell Textron, productora de
los Huey, llevaron a cabo una intensa campaña de cabildeo. (…). …las compañias
petroleras con intereses en Colombia, entre ellos Occiental y BP-Amoco, también
contribuyeron al éxito del “Plan Colombia” en los Estados Unidos. (…). A través
de los años el conflicto armado no solo ha entorpecido la expansión de la
exploración del petróleo en Colombia, sino que la guerrilla continúa saboteando
la infraestructura y capacidad de producción petrolera. Es por esta razón que el
sector petrolero ejerció un gran nivel de presión hacia el gobierno
norteamericano para que existiera un mayor nivel de involucramiento militar en
Colombia”. (Centro de Política Internacional: 2000).
§
Con el fin de la Guerra
Fría ya no existe una misión clara para el Comando Sur en América Latina,
excepto por la estrategia antinarcóticos.
Es factible que
la política estadounidense de apoyo al Plan Colombia pueda ser más simple de lo
que hemos evaluado, y la misma se enfoque en la siguiente premisa de acción: La
producción de droga ha crecido en zonas controladas por las FARC, donde el
Estado legalmente constituido no puede acceder, con el fin de erradicar los
cultivos ilícitos, por lo que se hace necesario resolver el conflicto armado,
para lo cual se requiere apoyar militarmente a las Fuerzas Militares; al verse mermadas las finanzas de las FARC,
éstas veran diezmado su poder de compra, mientras las Fuerzas Militares con el
apoyo norteamericano podrán ir contrarrestando el empate militar presente hoy en
día entre ambos grupos en conflicto, y, a su vez, el Estado colombiano
conseguiría mayor poder de negociación, evitando de esta manera que éstas se
fortalezcan y puedan obtener el poder político del país.
No
obstante, el gobierno de Washigton
en vez de haber “apoyado” el “Plan Colombia”, debio preveer un “Plan Andino”,
que considerara a la Región como un todo, ya que el problema del narcotráfico es
un problema global que requiere de una respuesta multilateral; si bien es cierto
que la Oficina Nacional Anti-narcóticos de la Casa Blanca está consciente de que
la lucha contra el narcotráfico requiere de un esfuerzo coordinado,
lamentablemente la metolodogía empleada no es la más acorde, se ha enfrascado en
solucionar el problema por país, en vez de alcanzar acuerdos de cooperación por
la vía multilateral entre los países afectados por este flagelo, y poder de esta
forma atacar de manera integral toda la cadena narco-productiva.
Laura
Danuska Scarano